En voz alta

Cuento cuentos, escribo y pienso, aunque no siempre lo hago en este orden.


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Historias paralelas

Últimamente he estado siguiendo la información sobre las mujeres, en su mayoría chicas jóvenes, de El Salvador que han sido encarceladas por abortar, incluso por sufrir abortos espontáneos. Por el cariño que le tengo a este país y por el tema del que se trata, es algo que me impresiona y me indigna mucho.

De los casos que se han conocido me ha conmovido especialmente el de Evelyn Hernández, una joven que quedó embarazada a causa de los abusos de su progenitor. El 6 de abril de 2016 tuvo una hemorragia y sufrió un aborto espontáneo. Sigue leyendo

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Credo

Creo en Rodari,

autor todopoderoso

innovador del juego y la palabra.

Creo en la Gramática de la Fantasía,

su obra maestra, nuestra inspiración,

que fue concebida por obra y gracia del Espíritu Libre. Sigue leyendo


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Una definición de la literatura del absurdo

Alicia, mi querida Alicia en el país de las maravillas, después de leer un poema absurdo, comenta lo que le ha parecido: “Mi impresión es de algo que me llena la cabeza de ideas ¡solo que no sé exactamente qué ideas!”

Creo que es una excelente definición de la literatura del absurdo, una literatura que llena la cabeza de ideas inconexas, desconocidas, sin sentido, sin ilación entre ellas…pero ideas al fin y al cabo. Una excelente definición de la literatura del absurdo y de la necesidad de leerla, contarla y escribirla.


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Nativa digital

Está claro. Soy una nativa digital.

Cuando me pongo a escribir, sobre todo en la fase inicial, la de crear, siempre lo hago con el boli y el papel. Escribo en libretas, en tacos de papel perforado, o en cualquier papelito que encuentre por el bolso (sí, también en los tiquets del supermercado que se me quedan en la cartera). Sigue leyendo


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Gracias, Manuel. Gracias, Villamayor

El pasado 2 de mayo estuve en Villamayor (Salamanca) invitada por su bibliotecario, Manuel. Él contactó conmigo hace unos meses porque desde la biblioteca estaban realizando varias actividades relacionadas con el burro y también con mi querido Tarturro. Iba muy ilusionada porque a una escritora siempre le alegra comprobar que hay mucha gente que disfruta de tu libro.

Y si llegué ilusionada, al despedirme lo hice emocionada. Sigue leyendo