En voz alta

Cuento cuentos, escribo y pienso, aunque no siempre lo hago en este orden.

El poder de la sopa de piedra

Deja un comentario


Llevo ya un tiempo cocinando mi propia sopa de piedra, mi propia versión de este cuento popular tan conocido. Como siempre suelo hacer, busco y leo todas las versiones que están a mi alcance e investigo sobre sus orígenes. Por cierto, gracias Pep por tu texto, está genial. ¡Gracias, majo, por escribirlo y compartirlo!

Mientras cocino la sopa (y como me suele ocurrir con la tradición oral), no deja de sorprenderme la riqueza de este cuento y su profundidad simbólica. Dos ingredientes que ofrecen muchas posibilidades artísticas y me permiten reflexionar sobre qué es lo que yo quiero contar con esta historia.

Cocinándolo, he llegado a la conclusión de que lo que más me llama la atención de este cuento, lo que más me “toca” para sentir la necesidad de contarlo, es la capacidad que tiene la sopa de piedra de paliar el hambre, una realidad histórica y que desgraciadamente sigue siendo actual. Mientras preparo el cuento no se me va de la cabeza un dato: casi 800 millones de personas pasan hambre en el mundo. 800 millones. Trato de imaginar la cifra y voy contando: una persona, dos, tres, cinco, diez, cien, mil, cinco mil, cien mil, un millón, diez millones (aquí ya se me hace difícil visibilizarlo…), cien millones…pero no son cien, son ochocientos millones de seres humanos que no tienen la comida necesaria para vivir. Una cifra, además, que lejos de disminuir ha aumentado en los últimos tres años.

Las causas del hambre y la pobreza son múltiples. Romper con estas realidades inhumanas que nadie debería sufrir no es fácil, mucho menos en el actual sistema capitalista, dominado por la banca y unas pocas empresas multinacionales. Romper con estas realidades inhumanas no es fácil, pero es evitable. No son lacras al estilo de las plagas bíblicas que han caído sobre nuestro mundo y de las que no podemos librarnos. En el fondo, unas buenas dosis de agudeza, ingenio, engaño al poder y de multiplicación equitativa de la riqueza podrían conseguirlo. Es decir, necesitamos unas buenas dosis de sopa de piedra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s