Muchas veces cuando hablo con padres, madres, educadores o compañeros de organizaciones sociales sobre libros infantiles, hacen comentarios como “¡Ah! Ese cuento es muy bueno para trabajar…” y aquí salen todo tipo de cuestiones: la empatía, la solidaridad, la generosidad, el respeto al medio ambiente, las rabietas, la higiene personal, los prejuicios, etc. A esto se le unen las innumerables listas de recomendaciones de libros infantiles o juveniles, antologías o colecciones de cuentos centradas en determinados valores como la igualdad de género, la diversidad cultural, la paz, etc. Sigue leyendo
Archivos de Autor: Marta Guijarro Ruiz
Una definición del arte de contar
“Disfrutamos de la libertad de nuestra voz” (Antonio Vega)
Disfrutamos
Libertad
Nuestra
Voz
Cada palabra del verso define el arte de contar historias.
¿Qué hago yo contando un cuento chino?
O indio, o peruano, o de Camerún. Yo, que he nacido en España y desde que tengo conciencia he vivido en Madrid, ¿por qué cuento cuentos populares de países y pueblos donde ni siquiera he estado? Esta es una pregunta que me ha rondado y me ronda la cabeza desde hace tiempo. Incluso me he llegado a plantear si debería hacerlo o no, si es “lícito” o no. Sigue leyendo
Burros
Mi abuelo tenía una burra que se llamaba Dolores. Cuando yo era pequeña y la veía en el prado (o en el prao, como se dice en la tierruca), me llamaba mucho la atención. La recuerdo tranquila, comiendo hierba cerca del alambre de la huerta y observando fijamente todo lo que ocurría. Siempre me pregunté qué estaría pensando. Estoy segura de que sus pensamientos eran muy interesantes porque su manera de mirar era muy reflexiva.
El viaje que le llevó a ser narrador
Acabo de le
er “El libro de la Selva de Londres”, escrito e ilustrado por el pintor indio Bhajju Shyam (Editorial Sexto Piso. 2013). Lo descubrí curioseando en la biblioteca y me ha impresionado mucho. No sé si os pasará a vosotros, pero a mí a veces me da la sensación de que hay libros con los que tenías que encontrarte. Este ha sido uno de ellos.
«Amor mío, no hay palabras…»
Cuando yo era pequeña, en mi barrio, en la esquina de la calle Pamplona con la de Francos Rodríguez había un muro en el que alguien escribió la frase “Amor mío, no hay palabras…” Estaba pintada en letras minúsculas con buena caligrafía, con tinta blanca sobre una pared enorme y muy oscura. Era lo único que había en aquel muro, junto con el letrero de “Prohibido fijar carteles. Responsable empresa anunciadora”. Yo lo veía cada tarde al volver del colegio, y lo miraba durante mucho rato según avanzaba por Francos Rodríguez. Sigue leyendo
Fugacidad
“Aquel momento había sido una fiesta irrepetible, y su esencia había estado en la fugacidad.” (Carmen Martín Gaite)
Lo fugaz permanece porque vive en la memoria. Igual que un cuento contado.
